Agro
La restricción rusa a exportar derivados hasta enero 2027 reduce la oferta con descuento y presiona a Brasil, que importa 30% de su diésel y depende en gran parte del suministro ruso.
São Paulo, Brasil | | La guerra en Irán, el estrecho de Ormuz, los aranceles que impone arbitrariamente Estados Unidos, las exigencias unilaterales de la Unión Europea, son temas que ocupan la agenda de los medios de comunicación, y así debe ser porque impactan en la estabilidad, el crecimiento, las economías y las finanzas de todos los países del mundo. También la guerra en Ucrania, aunque de ella se hable menos, si informe poco. El 24 de febrero de 2022 Rusia invadió Ucrania en un acto militar que en aquel momento todo el mundo creía que finalizaría en unas semanas, pero ya han pasado 4 años y medio y no solo el gigante no ha podido doblegar al pequeño, sino que éste último sabe asestar golpes estratégicos que Moscú paga muy caros y por decantación se termina afectando a países que están de otro lado del planeta, como Brasil. El 30 de julio , gasolina y otros combustibles, por 6 meses, desde el 1° de agosto de 2026 hasta el 31 de enero de 2027. , incluida una prohibición de la exportación de derivados, inicialmente desde el 8 de julio hasta finales de mes, ahora extendidas al 31 de enero, informó Scot Consultoría. El informe aclara que para el diésel no se impuso un bloqueo total durante todo el periodo, sino que a partir del 1° de setiembre, los productores rusos podrán exportar, mientras que los intermediarios y revendedores seguirán estando excluidos. Scot Consultoría lo explicó así: “Para Brasil, el efecto suele ser una reducción en el suministro de carga rusa a corto plazo y una pérdida de competitividad de este producto. Con la guerra en Ucrania y las sanciones occidentales contra Rusia, el diésel ruso empezó a venderse con descuento y ganó espacio en las importaciones brasileñas”. El estadounidense tiene una diferencia 4,1%, más caro que el ruso. Al Rusia limitar las ventas por parte de intermediarios, se puede generar una reducción la oferta y una caída de los descuentos, lo que llevaría a los compradores brasileños a “competir por mercancías de otros orígenes, ya que muchas ventas a Brasil se realizan por intermediarios y no por productores”. “Como los productores rusos podrán reanudar las ventas en setiembre, . Aun así, la medida añade presión a un mercado que ya se está quedando sin ” (sin margen de maniobra), advirtió Scot. para abastecer el mercado nacional. La consultora divulgó una gráfica en la que se muestra el precio medio del diésel en São Paulo, observándose cómo a partir de marzo de 2026 el valor (R$/litro) se despegó pasando de los 6,15 a los 7,64. La extensión del veto ruso de forma constante en el mercado local brasileño. Para que los precios no se disparen y absorber el costo. Por otra parte, ya que el combustible estadounidense es más caro que el ruso, y por los problemas que dividen a Brasilia de Washington.
Ago 7, 2026